El Método Focus

Te ofrecemos

1. Entrenamientos de fuerza y programación para la hipertrofia muscular
2. Entrenamientos para la perdida de grasa
3. Entrenamiento de poblaciones especiales
4. Lesiones y entrenamientos de readaptación al ejercicio
5. Asesoramiento nutricional

1. Entrenamientos de fuerza y programación para la hipertrofia muscular

La hipertrofia muscular óptima requiere una programación de fuerza inteligente, enfocada en la tensión mecánica y el estrés metabólico. Para la mayoría, la clave reside en trabajar con una intensidad de esfuerzo alta, generalmente en un rango de 6 a 12 repeticiones cerca del fallo (RIR 1-3), y priorizar el volumen de entrenamiento adecuado para cada grupo muscular. Es fundamental la selección de ejercicios que permitan una buena conexión mente-músculo y la aplicación de la sobrecarga progresiva, ajustando variables como el peso, las series o la frecuencia semanal. El descanso y la nutrición, especialmente la ingesta proteica, son pilares no negociables.

2. Entrenamientos para la perdida de grasa

La pérdida de grasa es un proceso multifactorial donde el déficit calórico es el motor principal. El entrenamiento debe ser estratégico: combinar sesiones de entrenamiento de fuerza de alta intensidad para preservar la masa muscular y elevar el gasto energético post-ejercicio (EPOC), con la inclusión de entrenamiento cardiovascular (tanto HIIT como LISS). El HIIT es eficiente en tiempo, pero el trabajo aeróbico de baja intensidad (LISS) mantiene un perfil de estrés bajo, crucial para optimizar la adherencia y la gestión del cortisol. La clave es la consistencia en la rutina y la sinergia con la dieta.

3. Entrenamiento de poblaciones especiales

Entrenar a poblaciones especiales (tercera edad, gestantes, personas con patologías crónicas) exige una evaluación inicial exhaustiva y un enfoque de riesgo/beneficio minimizado. La prescripción debe ser individualizada, priorizando la funcionalidad y la seguridad. En la tercera edad, el enfoque en la fuerza y el equilibrio es vital para prevenir caídas. Para condiciones metabólicas como la diabetes, el ejercicio de fuerza y el aeróbico mejoran la sensibilidad a la insulina. Como fisioterapeuta, se monitorean las adaptaciones y se ajusta la carga para evitar complicaciones, siempre con aprobación médica.

4. Lesiones y entrenamientos de readaptación al ejercicio

La readaptación al ejercicio tras una lesión es un puente crucial entre la fisioterapia y la vuelta a la actividad. El proceso se inicia con la fase de protección, minimizando el dolor y recuperando el rango de movimiento. Progresivamente, se introducen ejercicios de fuerza analítica del tejido afectado, seguidos de patrones de movimiento más funcionales y complejos. La clave es la progresión de la carga controlada y supervisada. Como experto en ambos campos, mi objetivo es restaurar la capacidad de carga del tejido, asegurando que el atleta o persona pueda tolerar las demandas de su actividad sin riesgo de recaída.

5. Asesoramiento nutricional

El asesoramiento nutricional es la piedra angular para alcanzar cualquier objetivo físico. Más allá de las dietas de moda, el foco está en crear una relación sostenible con la comida a través de la educación. Se diseña una ingesta calórica y de macronutrientes (proteínas, carbohidratos, grasas) adaptada a las necesidades, el gasto energético y las preferencias individuales. La ingesta adecuada de proteínas es vital para la reparación y crecimiento muscular, mientras que una correcta gestión de micronutrientes y la hidratación optimizan la salud general y el rendimiento deportivo. La adherencia a largo plazo es el verdadero indicador de éxito.